2/27/2008

Tu amor.


En pensar en tantas veces que te falle, y aun así, tu gracia sigue cubriéndome. Tu gloria incomparable es in final y por eso, Dios, quiero darte el control completo de mi corazón. Yo te amo de lo más profundo de mi interior. No hay palabras para poder expresar completamente lo que ciento por ti, pero si puedo decir que quiero vivir en ti y por ti. Ayúdanos dar ese amor que nos das tu, a otras personas. Eres bello Dios.

2/21/2008

Palabras de afirmación



Es increíble lo hondo que pueden llegar las palabras que decimos. En una ocasión escuché la frase: “¡piedras y palos podrán herirme, pero tus palabras jamás!” No encuentro una expresión tan alejada de la realidad como esta. Las palabras siguen siendo una poderosa arma la cual puede ser usada para construir o para derribar.

Se hizo una vez un experimento con un hombre, al cual lo pusieron con los pies descalzos dentro un balde de agua con hielo. Justo antes de entrar en estado de hipotermia, se midió el tiempo que este hombre había durado. Días mas tarde, cuando estuvo 100% recuperado, se volvió a hacer el experimento. Esta vez había una persona a su lado, la cual estaba constantemente animándolo y dándole palabras de aliento. “Vamos”, “adelante”, “tu puedes, no te rindas”. Para sorpresa de todos, al finalizar el ejercicio, ¡este hombre había doblado el tiempo anterior!

La sociedad moderna entiende esto muy bien, al punto que la publicidad actual le habla al joven de una manera positiva. Es tan simple como escuchar lo que compañías como la Coca Cola en los refrescos, Nike y Adidas en el calzado, Pantene en el tratamiento del cabello y aun Johnny Walker con el whisky, están diciendo. ¿Qué pasa dentro de la iglesia? ¿Cuál es la campaña que hacemos para nuestros jóvenes? ¡Los chicos reciben rechazo verbal en secundaria, en casa, entre sus amigos, y ¿encima tienen que escucharla en la iglesia?!

Nuestra amada pero machista Latinoamérica nos tacha de “poco hombres” si expresamos cosas positivas a los demás y aun mas de “raros” si lo hacemos con otro varón. ¡Tira esa mentira a la basura y bendice a otros! En Efesios 4 Pablo nos habla de la NECESIDAD que tenemos de ser bendecidos por los demás a través de nuestras palabras. Es mas, dice claramente que dejemos de sacar palabras podridas de nuestra boca (aunque no me lo creas, pregúntale a tu pastor) y hablemos algo que edifique. Deja de lado los estereotipos. Aun si no eres de esos “que habla así”, entrénate, esfuérzate, y habla palabras de bendición. No necesitas un cumpleaños o navidad para expresarte bien de los demás. Pueden ser palabras sencillas que alimenten el espíritu de los demás: “gusto en verte”, “cuídate”, “que bueno que llegaste”, “que lastima que te vas”, “que bueno trabajar contigo”, “que bien te queda ese corte de cabello”, etc.
Entonces, ahora a bendecirnos con nuestras palabras!!

Esteban Obando

2/06/2008

Escuela para mover montañas..


Estaba conversando con un amigo sobre el deporte de escalar montañas. A el le fascina escalar. Dice que se siente libre y conectado con Dios cuando esta escalando las montañas. Mientras mas grande, mejor para el. Para mi, eso es una locura! Aunque el me cuenta que tienen escuelas que te enseñan exactamente como escalar de una manera segura, yo no pagaría ni un centavo de mi dinero para ser como si fuera el hombre araña. Llama me gallina si quieres! Pero si fue muy interesante la conversación. Ahora, más interesante fue la idea que me trajo esa conversación a la mente.

Me puse a pensar de lo genial que fuera si hubiera una escuela para aprender como mover montañas. Te imaginas? Eso si me gustaría! No tener que escalar una montaña, sino simplemente moverla. No solamente me gustaría hacerlo con las montañas físicas, sino que genial fuera poder hacerlo con las montañas de la vida. Las montañas de la vida como los problemas, los conflictos, las personas difíciles, el dolor y todas las otras montañas que nos encontramos en el camino nuestra vida. Sin embargo, si podemos encontrar una escuela como esta en la Biblia. Jesús fue el primer instructor de esta escuela tan impresionante. Jesús nos aseguro que si tenemos fe tan pequeña como un grano de mostaza, podríamos decirle a una montaña: “Trasladate de aquí para allá”, y se trasladara.

Aunque suena mas fácil decirlo que hacerlo, vamos a pensar un poco de que exactamente nos esta enseñando Jesús con sus palabras. Si leemos otra vez lo que el nos esta diciendo, podemos encontrar que EL nos da dos pasos para poder mover las montañas en nuestras vidas. Básicamente son estos:

Tenemos que pensar más grande
Tenemos que comenzar pequeño

Me imagino tu cara. Debes estar diciendo, “De que esta hablando este tipo!” Antes de llamarme loco, pon atención a mi locura. Jesús nos esta diciendo que tenemos que pensar mas grande que lo que pensamos normalmente. Muchas veces, cuando nos encontramos con problemas, vemos el problema como una montaña muy grande para conquistar. Se nos hace muy difícil pensar que vamos a poder solucionar ese problema. Pero Jesús nos esta diciendo que tenemos que pensar mas grande que la montaña. Tenemos que recordarnos que tenemos un DIOS que es mas grande que todas las montañas del mundo, en caso, el es el creador de esas montañas. Igual, el es mas grande que nuestros problemas. Para ti y para mi, si son bien grande esos problemas. Pues claro, son unas montañas inmensas! Pero para nuestro padre celestial, no son tan grande, EL puede mover montañas. Tenemos que pensar mas grande.

También, a la misma vez que nos dice que tenemos que pensar mas grande, nos enseña que tenemos que comenzar pequeño. La semilla de mostaza es del tamaño de un grano de arena. Muy pequeña! Tan pequeña que casi no se ve. Pero entonces porque es que Jesús nos dice que si tenemos fe del tamaño de un grano de mostaza, podemos mover montañas? El nos esta enseñando como comenzar pequeño. Aunque el nos esta enseñando que podemos mover montañas, no quiere decir que lo vamos hacer con nuestra propia fuerza. Hay problemas en nuestra vida que nosotros, de nuestra propia fuerza, nuestra propia sabiduría o entendimiento, jamás vamos a solucionar. Pero si aprendemos de Jesús, vamos a entender que no depende de cuanto sabemos nosotros de EL, sino cuanto creemos nosotros en EL. Si creemos por lo menos un poquito en nuestro gran DIOS, nuestros problemas no tienen una oportunidad a vencernos. Pase lo que pase en tu vida personal o ministerial, recuerda de pensar mas grande mientras comienzas pequeño.

Un poquito de fe en un gran DIOS es la formula para poder mover montañas. Si logramos vivir esto, vamos a ver una revolución en nuestras vidas personales. Y cuando eso ocurre, la revolución se pega como un virus. Así que no esperes mas, ve a mover montañas!

Contigo en la brecha..